29 de junio de 2010

Adiós a la tenencia vehicular… pero hasta el 2012

no-tenencia

Nuestro amado presidente ha dicho que el impuesto a la tenencia vehicular quedará derogado a partir del 31 de diciembre del 2011. No más tenencia, no más de ese impuesto ilegal, abusivo y anticonstitucional. No mas, pero mientras tanto, aún no están listos para matar a la gallina de los huevos de oro, ya que este impuesto estará vigente aún durante este año (para aquellos que aún no han pagado) y para el siguiente, y los únicos que quedarán exentos del pago serán aquellos individuos que compren un vehículo nuevo con valor de menos de 250,000 pesos.

WTF? ¡Ah! ¡Qué lejanos han quedado aquellos tiempos en que un decreto presidencial entraba en efecto al mismo instante en que era pronunciado! ¿Soy el ser más estúpido del mundo o NO hay razón alguna que impida al susodicho impuesto ser abolido DE INMEDIATO?

¿Por qué esperar aún año y medio? ¿Por qué la demora en que se cumpla esta medida que podría ser inmensamente popular? Bueno, se me ocurre que como a Felipe Calderón parece gustarle que lo odien, nos quiere dar la oportunidad de que le recordemos a la progenitora durante 500 días más. Si tuviese un poco más de sensibilidad, habría dicho: La tenencia queda abolida desde hoy… ¡y punto!… y entonces habría gozado de unos días de efervescencia popular, ya que automáticamente el 100 por ciento de lo particulares de este país habríamos aplaudido. Ahora, solo se despiertan nuestras sospechas… como buenos mexicanos, estamos acostumbrados a que nos engañen, a que nos digan que sí y luego que siempre no… así que hasta no ver, no creer. México, a pesar de las promesas de su presidente, tiene aún un impuesto ilegal, abusivo y que afecta el bienestar de nuestras familias y es probable que en este tiempo el gobierno invente alguna jugarreta para darnos la noticia de que siempre no, de que se disminuirá, cambiará, o se transformará en otra cosa.

Pobre país… tan jodido por sus propios gobernantes.

24 de junio de 2010

Paternidad en México

s-paternidad

En México y en muchos otros países, la función del padre en el cuidado de los hijos está limitada, pero no solo por aspectos biológicos, sino hasta por la ley misma. Si bien se admite que las obligaciones en el cuidado de los hijos son idénticas para ambos miembros de la pareja, la ley no otorga al hombre las mismas facilidades que a las mujeres, como permisos para guardería, licencias cuando el niño se encuentre enfermo e, incluso, un tiempo tras el nacimiento para que el padre colabore en el cuidado del recién nacido.

Se trata de una cuestión cultural, pero a todo el mundo le consta que la participación de los padres en el cuidado de los hijos es cada vez mayor. Tal vez no tanto como sería deseable, pero definitivamente hay una mayor respuesta por parte de los hombres en este sentido, y muchos son los que llevan la mayor carga cuando su pareja no puede o no quiere hacerlo, o en los casos en que los padres se han quedado con la guardia y custodia de los hijos.

Sin embargo, no hay una legislación que haga que los empleadores proporcionen las mismas facilidades a los padres que a las madres. De hecho, se habla de permisos o licencias por “maternidad” cuando deberían ser para “cuidado infantil” y darse por igual a los hombres y a las mujeres, o a uno de los dos y que sea la pareja quien decida quién recibirá dichas licencias. Evidentemente, la mujer lleva la mayor carga por razones biológicas, pero pasada la etapa de recuperación del parto tanto las responsabilidades como los privilegios deberían ser compartidos, y los empleadores deben entenderlo así, aunque se interpongan intereses económicos. El cuidado de las nuevas generaciones es algo que debe ser apoyado por la sociedad entera, y eso incluye a las empresas y al gobierno.

22 de junio de 2010

La política de FeCal

lapoliticadefecal

18 de junio de 2010

¿Dónde está Diego?

diego secuestrado

Una de las noticias que ha causado revuelo en las últimas semanas es la del secuestro de Diego Fernández de Cevallos, el famoso panista y alguna vez contendiente a la presidencia de la República Mexicana.

A ciencia cierta, no se sabe nada. Todo son especulaciones, rumores y la única prueba de que el político mexicano ha sido secuestrado es el chip que las autoridades mexicanas han hallado y cuya finalidad era localizar al que lo portaba, y que en este caso era el senador de largas barbas, un sujeto odiado por muchos y admirado por otros.

La prensa ha repetido hasta el cansancio que el caso está catalogado como una desaparición, no como un secuestro, pero no hace falta mucha inteligencia para darse cuenta que el mismo Fernández de Cevallos no balaceó su propio vehículo, lo manchó con su sangre y luego se extrajo el chip de localización satelital. Pero sea como fuere y no haciendo caso de los terminajos legales, alguien “desapareció” a este político mexicano y lo hizo de forma profesional, ya que de otra manera a estas alturas el secuestrado ya habría aparecido.

Las razones de algo así son oscuras. Diego es un hombre poderoso y todos los poderosos tienen enemigos. Las razones pueden ser políticas o económicas, aunque cabe la posibilidad de que se trate de un eslabón más de la lucha que se ha desatado entre las autoridades mexicanas y los imperios de la droga, o el resultado de las turbulentas luchas interinas en el mismo gobierno, aunque también puede ser que no se trate de ninguna de estas cosas y el famoso abogado haya disgustado mucho a alguien tras su intervención en un caso y bueno, se haya convertido él mismo en una víctima indefensa de la ilegalidad contra la que siempre ha luchado (dicen).

No quiero hablar de Diego Fernández en pasado, pero ha transcurrido mucho tiempo desde que alguien lo vio por última vez con vida y supongo que cada día que pasa disminuyen un poco las posibilidades de que podamos ver de nuevo su alba y poblada barba circulando activamente como lo ha hecho tantos años.

Recordando a Clouthier, parece que las barbas son de mal agüero.

0609_diego1_ml

9 de junio de 2010

La cultura de la bicicleta

biciletamarcela

No es que esté en contra del uso de las bicicletas, lo cual me parece una de las decisiones más inteligentes que un ser humano pueda tomar, tanto por su salud como por la de los demás pero… ¿alguien se ha puesto a pensar en las cuestiones de seguridad? Ir en un vehículo sin ninguna protección al lado de microbuseros con mentalidad de la edad de piedra, tragando humo a litros, sin vías exclusivas para las bicicletas y sin la certeza de que algún truhán nos robará la bicicleta a la primera oportunidad que tengan. Además, las áreas transitables en bicicleta son reducidísimas, y no precisamente en las zonas donde son necesarias.

Seguro que convertir la ciudad de México en un área bicicletera (se escucha muy feo, así que digamos mejor pro-bicicletas) es una medida que saldría muy costosa, sobre todo si se ponen barreras que impidan que los intrépidos automovilistas invadan estos carriles. Una inversión de miles de millones de pesos para los que bastarían unos pilotes que impidan a los autos meterse donde no les conviene, pero por lo menos tendría uno la certeza de no terminar aplastado, o sin bicicleta si algún amante de lo ajeno se enamora de nuestro vehículo. Además del casco obligatorio habremos de circular con armadura completa para evitar cualquier percance, y no duden que pronto los motociclistas hallarán las vías para bicicletas muy acordes a sus necesidades. La ley de la selva. El país sin ley.

Claro, el problema es que las autoridades comenzarían a inventar impuestos, placas, tenencia, tarjeta de circulación, licencia para conducir bicicleta, infracciones de tránsito especiales y hasta taxímetros para bicicletas tan costosos como si estuviésemos en Europa. La voracidad de las autoridades capitalinas y de nuestro actual regente parece no tener fin y cualquier plan que mencionan me hace temblar porque sé que habrá más robos (perdón, impuestos) a la ya jodida población de esta maltratada Ciudad de la Desesperanza.

7 de junio de 2010

El derrame de crudo en el Golfo

Hace unas semanas que esta noticia ha retumbado como una bomba atómica en todos los medios de comunicación, y no es para menos: Miles de litros de crudo (hablo de petróleo, no de alcohólicos con resaca) se están escapando de una perforación hecha en el Golfo de México gracias a la estupidez de un montón de ingenieros que no previeron las consecuencias, reprobaron algunas materias en la universidad o compraron materiales de mala calidad. Esta tragedia no es un desastre natural, ni puede verse como un accidente, ya que existen protocolos para evitar estas cosas y ni siquiera me atrevo a imaginar el impacto ecológico que ha tenido y el que tendrá durante décadas. Es, pues, producto de la estupidez humana, de la avaricia o de una combinación de ambas cosas, y los millones de seres vivos que han perecido a consecuencia de este incidente no recobrarán la vida porque BP (la compañía culpable) pida disculpas o intente resarcir los daños arrojando unas cuantas monedas. Son culpables de un homicidio de proporciones gigantescas, casi apocalípticas. No sé qué porcentaje de la vida en el planeta ha sucumbido a consecuencia de su idiotez, pero es un porcentaje significativo y por desgracia no hay nadie que represente a los peces, ni a los leones marinos, ni a las aves o a la vida microscópica que ha dejado de existir, pero gracias a imbéciles como estos nuestro mundo es cada vez menos habitable. Claro, extraen petróleo y ello beneficia a la industria, pero incurren en riesgos gigantescos que atentan contra la eficacia del mundo para resarcirse de los daños que les provocamos todos los días. Si hubiera justicia en el mundo (que no la hay, ya lo sé), cada uno de los directivos de esta compañía debería recibir un correo con una mentada de madre por cada ser vivo que han asesinado impunemente.

4 de junio de 2010

La familia Burrón se queda huérfana

vargas_familia-burron_cover

Con todo el tiempo que tenía sin escribirle a este inconstante blog, había tenido pocas oportunidades (o ninguna) de hacerme eco de la pérdida de uno de los caricaturistas más importantes de México. Por supuesto que estoy hablando de Gabriel Vargas, quien hace unos días dejó este mundo y nos privó de su figura, enorme entre los comiqueros nacionales e internacionales. No sé dónde leí que en cierto lugar de Italia (un museo muy importante, por supuesto) tienen una colección completa de los más de 1,600 números de la familia Burrón, desde el primero hasta el último, que se publicó en agosto del 2009. Y no es para menos, ya que Don Gabriel Vargas resultó ser no solamente un dibujante excepcional, sino un observador agudo de la casi siempre cruel realidad de nuestro país. Retrató sin tapujos, sin vergüenza, sin disculparse con nadie. Pintó a los políticos corruptos, a los pseudoartistas, a las esforzadas amas de casa, a los niños, a los ricachones llenos de prejuicios, a las sirvientas y las historias reflejaban la realidad, aunque teñidas de humor y disfrazadas de tiras cómicas. No lo llamo “sociólogo” porque el mismo Vargas me habría mirado enfurecido, pero lo era, y ahora que está quietecito y tiene que aguantarse las cosas que los demás decimos de él, pues ahí le va el halago, la inclinación de cabeza y el elogio. Da pena ver el poco eco que la noticia tuvo en México. Así somos por acá. Unos malagradecidos hijos de puta. Tanto trabajo que le cuesta a alguien llegar a tales alturas, poner el nombre de nuestro país muy en alto y, cuando ya no está, al olvido. Nuestra (casi genética) falta de memoria histórica es la que nos ha hecho tan idiotas como para repetir los errores y olvidar los logros. En fin, que es como ver la misma película una y otra vez y aplaudir la misma escena hasta que los huesos de las manos se nos derrumban hechos polvo y ni así entendemos lo que ha pasado.

3 de junio de 2010

La nueva tarjeta de circulación

nueva-tarjeta-de-circulacion

No es, ooobviamente, una noticia nueva, pero sí una que traía atravesada ya desde hace tiempo y es que nuestros geniales gobernantes, en especial la famosa Marcela, han decidido exprimir un poco más los ya exhaustos bolsillos de los contribuyentes imponiéndoles la necesidad (la obligatoriedad, diría yo) de tramitar la nueva tarjeta de circulación, una con la que (nos dicen) se evitarán los robos de autos, se llevará un mejor control de los mismos y, al mismo tiempo, se evitará que se trafique con los autos que han sido sustraídos a sus dueños.

¡Pamplinas!

Es una forma de quitarles el dinero a los contribuyentes, de estafarlos, de robarles el dinero que tan penosamente se ganan con el sudor de su frente, y como los legisladores sólo sudan del culo de tanto estar sentados en sus escaños ideando la forma de joder a la ciudadanía, pues les importa un cacahuate los miles de millones de pesos que esto le costará a la población, los millones de horas hombre/mujer perdidos en este trámite idiota, y cuando las cosas vuelvan a la normalidad y nuestra ciudad se convierta nuevamente en el paraíso se robo de autos que siempre ha sido, inventarán otra cosa, y otra, y otra…

  © Blogger template 'Totally Lost' by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP